Los
cuentos de hadas y los amantes peligrosos
Jorge
Sánchez Jinéz
Muchas ocasiones son las mujeres más jóvenes
o necesitadas (no necesariamente en lo económico) quienes suelen “caer en las
garras” de estos hombres, que no necesariamente se trata de hombres
malintencionados o inconscientes en el sentido popular de la palabra, malvados,
pero sí de aquellos que ya no digamos negando o no viendo su sombra, y que
incluso en ocasiones hacen tratos de inconsciencia con ella, creyendo, además,
que hacen el bien, cuando en realidad no es así (Un Curso de Milagros sumará el
conocimiento: el loco cree que lo que está bien está mal, y lo que está mal,
está bien). Volviendo un poco a los cuentos de hadas –y escribo desde Clarissa
Pinkola Estés, en sus Mujeres que corren con los lobos-, estas mujeres (que
igual podrán ser hombres) caen bajo la inocente premisa de recibir amor, pero,
ojo, combinado con la sombra del otro, todo su dolor, toda su maldad incluso,
pero como dijimos, por la sombrada negada. En la práctica estas parejas se dan,
sí, amor, afecto, pero combinado con el dolor, la tristeza que implica negar la
sombra.
El ejemplo paradigmático para representar este evento es Barba Azul, cuyo color azul es representación perfecto de que algo no anda bien, no huele bien, no se ve bien; extraño, de hecho; la advertencia más colorida no puede ser; las esposas muertas de este ogro, escondidas en una habitación representan pueden representar relaciones anteriores o aspectos no reconocidos de él mismos, zonas muertas de la mente; el color rojo de la sangre que escurre bajo la puerta donde la princesa descubre estos cadáveres serán otro aviso de la maldad, como tantos que habrá a lo largo de la relación, ya en a vida cotidiana y de lo cual sería posible colocar múltiples ejemplos, de la destrucción por busca de amor. Un cuento aledaño, Los zapatos rojos, examinando en el libro citado, habla ya no de cómo detenerse a tiempo, sino de qué sucede cuando no se hace así: la aniquilación, eso le sucede a la protagonista, que cambia sus zapatos hechos a mano por otros que no lo son. En la práctica, ansiedad, depresión e incluso suicido (como se verá más adelante, en algún ejemplo que cita Clarissa). Estas experiencias, necesarias hasta cierto punto –comentario personal-, no terminan cuando se nos avisa de fuera (a veces sí, como en Barba Azul, cuyos hermanos rescatan a la princesa), sino cuando estamos en un bache, ya llenos hasta el cuello de la sombra del otro, hasta que explota la situación y se vuelve insostenible; las palabras del otro serán recordatorios de lo que no oímos, cuando estemos –si lo hacemos- en proceso de sanación. Al final, para no alargarnos más, se trata de la premisa de Jung, por qué damos o recibimos demasiado o demasiado poco. Y que al final, ya tratándose de hombres y mujeres, es un recordatorio para todos.
#literatura #cuento #cuentos #cuentosdehadas
#cuentosinfantiles #psicologia #psicoanalisis #sanacion
Mis redes sociales
Facebook / Instagram /YouTube
Jorgepsicologia
Da clic aquí para agendar
una consulta
Comentarios
Publicar un comentario