Sanación
holográfica o por arquetipos
Jorge
Sánchez Jinéz
El trabajo de sanación implica muchas cosas, elementos
tanto internos como externos, pero en el caso específico de figuras, personas o
elementos que han faltado en nuestras vidas –y que nos ocurren a todos en menor
o mayor medida– hay una técnica específica que nos puede ayudar a recuperar
esos momentos o instantes con las figuras,
personas o situaciones que nos faltaron. Se trata de la sanación holográfica o
por arquetipos, la cual consiste, básicamente, en recuperar a partir reformular
ese instante o figura. ¿Qué quiere decir esto? Que a partir de, por ejemplo, la
falta de papá o mamá, podemos reformular su presencia imaginaria o mentalmente,
como si estuvieran ahí, como si hubieran estado en ese momento que sentimos o
pensamos que nos faltaron (y casi siempre, cuando uno es honesto, encontraremos
esos momentos en los cuales nos hicieron falta; esto es distinto –siendo quisquillosos–
al proceso de sanación general que llevamos a cabo cuando vamos a terapia,
escuchamos música, recordamos algo y lloramos. E insisto, la honestidad es
básica para el proceso de sanación y en especial con la holografía, que si bien
es una técnica fotográfica, es empleada en las artes de la sanación.
Lo holográfico se refiere a recrear
mentalmente una escena, persona o figura a partir de una intención o permitiendo
que ese elemento surja de manera espontánea; en la práctica esta intención o
este permitir puede balancearse de uno u otro lado, a veces latiendo más hacia
lo intencional, a veces más hacia lo espontáneo; en mi caso, en dos ejemplos
que contaré a continuación, a veces tendía más a lo intencional, como en el
caso de la psicología, a veces más espontáneo, como en la figura de mis tíos,
pero siempre había un elemento que terminaba pendulando hacia el otro lado; como
sea, lo importante es que realices el trabajo y observes e integres lo
faltante.
En términos más amplios, la holografía –en psicología–
implica la proyección de luz o conciencia sobre un punto de la mente para
iluminarlo y recuperar el amor perdido o ausente. Hablando más desde la teoría
de Jung –mi enfoque– estaríamos hablando de proyectar, precisamente, ese
arquetipo faltante y que puede emplearse o experimentarse cuantas veces sea
necesario para sanar o avanzar en ese hueco que tenemos.
Los arquetipos han existido desde siempre,
pero enfocarlos desde Jung nos ayuda a darles una profundidad especial,
psicológica. Ahora bien, en términos prácticos, ¿cómo puedes utilizar esta
técnica? Te lo cuento a partir de dos ejemplos propios y que, desde luego,
puedes utilizar visualizando según tu historia, necesidades o intereses.
¿Cómo empecé a utilizar esta técnica?
A mí personalmente me ocurrió con la figura
de mis tíos, en especial los masculinos que no estuvieron muy presentes (no los
culpo, cada quien decide su destino o forma de comportarse, actuar o estar
presente), lo cual coincidió en la vida real con la llegada de mi sobrino, el
único, por parte de mi hermano (también tengo dos medios hermanos). La segunda
situación, aunque más compleja, fue el “cambio” de carrera que realicé en mi
mente; como te digo, la historia es larga, pero inicialmente yo no iba a
estudiar psicología, de hecho la pasé muy complicada dentro de la escuela y
hasta me enfermé; historia aparte, terminé la carrera y estoy titulado; por
mucho tiempo, padecí el dolor de estar ahí, aunque efectivamente concluí los
estudios. ¿Qué fue lo que hice? Dentro de mi proceso general de sanación –que te
adelanté más arriba– esta técnica me fu muy útil para imaginar que yo estaba
estudiando en otra escuela –estudiaba Letras–, me imaginaba en esa escuela,
leyendo, o asistiendo ahí; aunque la imagen era una, eso me permitía sanar y “sustituir”
en mi mente la experiencia, como si realmente no estuviera en psicología, sino
en letras; si has realizado trabajo personal sabes que no se trata sólo de
imaginar, sino plantear desde el corazón o permitir que la situación surja;
repito, ya sea que tu mente o cuerpo, tu esencia, tienda más hacia lo femenino –permitir–
o lo masculino –imaginar, pensar–, esta técnica pueda ayudarte a reconstruir, cambiar
o plantar la presencia de algo o alguien que no estuvo. Tema aparte, observa si
eres más masculino o femenino, independiente de tu sexo, trabájalo, explótalo y
expande, si tú deseas, el lado opuesto en tu vida.
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